Por Itzel Chan
Durante años, muchas historias contadas desde sureste de México han enfrentado el muro de la centralización de las oportunidades, los reflectores y el reconocimiento periodístico.
Pero en la octava edición del Premio Breach / Valdez de Periodismo y Derechos Humanos, periodistas de Yucatán y Tabasco lograron que sus investigaciones sean visibles en el escenario nacional, con trabajos centrados en derechos humanos, defensa del territorio, violencia estructural e infancias.
Por primera vez, la nueva categoría Derechos Humanos Ámbito Local reconoció a periodistas que trabajan desde lo comunitario y lo regional. Los ganadores fueron Abraham Bote Tun y Javier Escalante, con fotografías de Nadia Tecuapetla, por el trabajo “Santa María Chi: la lucha maya contra la contaminación, la criminalización y el olvido”, publicado en Disidente Mx.

La investigación documenta la resistencia de una comunidad maya frente a la contaminación atribuida a una granja porcícola, así como los procesos de criminalización que enfrentan personas defensoras del territorio.
Durante la ceremonia, Abraham Bote destacó que el reconocimiento representa también una validación para el periodismo independiente que se realiza desde los márgenes.
“Es una caricia al alma, un impulso para seguir haciendo periodismo desde la resistencia”, expresó.
Recordó que Disidente MX nació hace tres años “desde la rabia y la indignación”, luego de experiencias de censura en Yucatán.
“Decidimos formar nuestro propio medio para comunicar lo que nadie quería comunicar en Yucatán”, señaló.

También enfatizó que el reportaje fue realizado prácticamente con recursos propios y que su intención era amplificar las voces de comunidades históricamente vulneradas.
“Buscamos amplificar las voces de esas comunidades que suelen ser criminalizadas por defender su territorio, sus comunidades y el derecho a vivir en un medio ambiente sano”, dijo.
El periodista subrayó además que la historia retrata la resistencia de mujeres, infancias y personas mayores frente a megaproyectos favorecidos, afirmó, por intereses empresariales y estructuras de poder político.
Javier Escalante celebró la creación de la categoría local y consideró que abre una puerta importante para periodistas de estados que rara vez logran proyectar sus investigaciones a nivel nacional.
“Ojalá la mantengan para que más colegas de Yucatán o de otras entidades puedan dar a conocer el trabajo, pero no solamente eso, sino las historias”, expresó.
Añadió que muchas veces el periodismo local enfrenta límites estructurales para que sus investigaciones trasciendan fuera de sus territorios.
“Nos gustaría que tenga este impacto nacional y muchísimas veces no lo tiene”, señaló.

Escalante aprovechó el espacio para denunciar que uno de los protagonistas de la investigación, Wilberth Alfonso Náhuat Puc, comisario Municipal y representante elegido en asamblea por la comunidad indígena maya de Santa María Chi, fue notificado recientemente de la reapertura de un proceso judicial en su contra relacionado con las protestas contra la granja porcícola.
“Es una historia indignante”, afirmó.
Además del reconocimiento obtenido para Disidente MX, otros periodistas de Yucatán y Tabasco también fueron reconocidos en esta edición del premio.
La periodista tabasqueña, Alondra Reséndiz, recibió la Mención Especial en la categoría Derechos de la Niñez y Adolescencia por el trabajo “Niñas y niños de México cargan con las cicatrices del desplazamiento climático”.

Mientras que Mateo Peraza obtuvo Mención Especial en la categoría Derechos Humanos Ámbito Nacional por el reportaje “Concilio Maya: las pandillas pacificadoras de Yucatán”, publicado en Revista Gatopardo.

Los reconocimientos ocurren en un contexto donde periodistas independientes del sureste mexicano han insistido en cubrir temas frecuentemente invisibilizados: despojo territorial, criminalización de comunidades mayas, megaproyectos, desplazamiento climático, violencia estructural y desigualdad.
En una región donde muchas coberturas se realizan con recursos limitados y bajo esquemas independientes, los premios son una señal de que las historias locales sí pueden romper el cerco centralista y alcanzar resonancia nacional.
Los los trabajos ganadores y finalistas de la 8a Edición del Premio Breach Valdez se pueden leer en: https://linktr.ee/premiobreachvaldez




