Por Miguel Cocom
El Proyecto Santa María, organización sin fines de lucro dedicada desde 2011 a la conservación de aves en la Península de Yucatán, enfrenta nuevamente un reto económico: mantener la alimentación, atención veterinaria y cuidado de más de 150 loros y aves que han sido rescatadas en los últimos años.
La iniciativa ha lanzado su “Rifa con Causa: Mitad del Año”, con el objetivo de reunir recursos que permitan sostener la labor de rescate y rehabilitación. Cada boleto tiene un costo de $100 pesos y estarán en juego tres premios: un refrigerador de 11 pies, una pantalla de 50 pulgadas y una tableta electrónica. La rifa se llevará a cabo el viernes 5 de septiembre de 2025, o antes, si se logra vender la mayor parte de los boletos.

Una causa que vuela alto, pero con gastos enormes
De acuerdo con María Campos, integrante de Amazilias: Red de Observadoras de Aves y colaboradora del proyecto, los gastos semanales del centro rondan los 20 mil pesos, sin contar renta, agua y otros servicios básicos. Ese dinero se destina a veterinarios, medicamentos, viáticos para rescates, gasolina y salarios del personal que brinda atención las 24 horas.
El Proyecto Santa María subsiste gracias a esfuerzos como estas rifas —que organizan tres veces al año—, además de la venta de playeras, souvenirs y el programa “Apadrina un loro”. Sin embargo, la creciente demanda de aves heridas y decomisadas ha disparado los costos de operación.

Cómo participar en la rifa
- Realiza tu depósito o transferencia a la cuenta del Proyecto Santa María.
- Envía tu comprobante por mensaje privado en sus redes sociales junto con tu nombre y número de celular.
- Elige tu número disponible.
- Los ganadores serán anunciados en las redes del proyecto y también podrán verificarse en la transmisión de la Lotería Nacional.

Más que una rifa: dar alas a la conservación
Fundado en 2011, el Proyecto Santa María busca consolidar un centro de protección de aves en Yucatán, además de vincular a instituciones académicas y sensibilizar a las comunidades sobre la importancia de conservar el hábitat natural.
Hoy, el llamado es urgente: falta vender una buena cantidad de boletos y sin ese apoyo el futuro de decenas de aves rescatadas podría quedar en riesgo.
“Es una oportunidad de ayudar y al mismo tiempo tener grandes posibilidades de ganar un premio. Pero, sobre todo, es un acto de compromiso con la vida silvestre de nuestra región”, señala Campos.




