Por: Miguel Cocom
Este 2025 ha sido un gran año para los Dodgers, para Luis Antonio Canché Briceño y, si el destino lo permite, también lo será para el Cruz Azul. El escritor yucateco, quien creció en Chumayel, suma un nuevo reconocimiento nacional a su trayectoria: el Primer Premio de Literatura en Lenguas Indígenas del Gobierno de Guerrero, otorgado por su poemario “Senderos de un pueblo que no se olvida (U t’u’ul Beejilo’ob Kaaj ma’ich u Tu’ubsa’al)”.
Canché Briceño, quien escribe en lengua maya y traduce sus textos al español, ha logrado tejer una obra literaria profundamente arraigada en la memoria de las comunidades del estado. Su poesía y narrativa dialogan con la oralidad, los abuelos, las casas de huano, la milpa y los relatos que perviven entre los mayores, incrustándose en un contexto literario actual. “Son los cuidadores de la palabra”, dijo en entrevista realizada en el Edificio Central de la UADY, al referirse a las personas adultas mayores que inspiran sus historias. Un trabajo de investigación y de escritura que ahora llega, gracias a la minuciosidad de su trabajo, a las nuevas generaciones de lectores.
Los cuidadores del cerro
Su más reciente libro, U Yuumilo’ob Kaláant Múul / Los cuidadores del cerro, es fruto del apoyo del PECDA Yucatán. Se trata de una recopilación de 14 relatos bilingües, en maya y español, basados en la tradición oral de comunidades como Chumayel, Mama, Peto y Tixméhuac. “Es una doble chamba, pero una gran satisfacción porque así fueron contados los relatos originalmente, en lengua maya. Tenerlos en ambos idiomas es una forma de preservar esa riqueza” explica el autor.

El libro fue presentado en octubre en la Feria Internacional del Libro del Zócalo, y este mes recorrerá espacios de Yucatán: la Preparatoria Uno de la UADY, el Gran Museo del Mundo Maya y finalmente su natal Chumayel, donde el autor entregará ejemplares a quienes compartieron sus historias. “Parte de mi promesa era obsequiarles un libro, que quede como un recuerdo”, comentó.
Entre los relatos destaca Cacería en los montes Cumul, inspirado en la narración de Don Ricardo Puch, un hombre de más de 90 años que no sabe leer ni escribir, pero cuya memoria conserva un universo de historias sobre la vida en el monte y la caza del venado.
“Días de mal presagio” y la fuerza del cuento
Otro de los títulos clave en su carrera es U K’iinilo’ob Tomojchi’ / Días de mal presagio, ganador del Premio Nacional de Cuento en Lenguas Originarias Tetseebo, convocado por el Cecut y la Secretaría de Cultura federal. Se trata de seis cuentos de su autoría que, según el jurado, “posicionan al cuento como un género vigente en los pueblos originarios y en la literatura mexicana”.

El relato central, La valentía de Pancho Armadillo, combina el humor, la crítica social y las pasiones de la vida rural: “Retrata la fiesta del pueblo, el amor imposible entre la hija del hacendado y el caporal, la brujería y la astucia de los personajes”, contó Canché Briceño.
Un futuro ilustrado y travieso
Para 2026, el escritor ya prepara una nueva obra: un cuento ilustrado sobre las aventuras de un kau, o zanate, ese pájaro negro que en el imaginario popular es tan travieso como inteligente. “Es un proyecto que podrán leer tanto los niños como los adultos; un amigo ilustrador se interesó y estamos trabajando en eso”, adelantó.
Y es que Canché Briceño no se queda quieto. Participa en talleres, tertulias, entrevistas, presentaciones, vida académica y familiar, pero siempre encontrando un espacio para seguir a La Máquina Celeste del Cruz Azul y, por supuesto, para leer y escribir.
Palabra viva, lengua viva
Luis Antonio Canché Briceño, maestro de matemáticas, narrador, poeta y cronista de la vida cotidiana, confirma que la literatura en lengua maya no es una reliquia, sino una voz en movimiento. “La vida en los pueblos ha cambiado mucho, y con ella también la lengua; por eso hay que seguir escribiendo en maya, porque sigue viva, sigue sonando”, expresó.

Así, entre relatos que nacen del monte y poemarios que brotan de la memoria, el autor yucateco celebra un año redondo: los Dodgers ganan, su palabra también, y quizá, como él dice entre risas, “solo falta que este año también gane el Cruz Azul”.




