Por Itzel Chan
Habitantes de la comisaría de Cholul bloquearon este lunes la vialidad principal para exigir la clausura definitiva de una gasolinera en construcción, en medio de denuncias por posibles daños ambientales y falta de permisos.
La protesta se intensificó tras señalar la tala de árboles, la intervención de infraestructura ciclista y la ausencia de información clara sobre la legalidad del proyecto. Vecinas y vecinos advirtieron que la operación de una estación de servicio en la zona representa un riesgo, debido a la alta permeabilidad del suelo, lo que podría facilitar la filtración de combustible al subsuelo.
“Es una preocupación grande el corte de los árboles. No nos estamos dando cuenta en la ciudad de Mérida de lo que significa la deforestación. Los árboles significan agua. Sin árboles no hay nubes, no se genera lluvia. Estamos dándonos un balazo en el pie”, expresó Mónica Chávez, vecina de Cholul.

A la par, la modificación de la ciclovía generó cuestionamientos y la activista de movilidad, Graciela Carrillo, indicó que cualquier intervención en infraestructura peatonal o ciclista requiere dictámenes del Instituto de Movilidad, Desarrollo Urbano y Territorial, los cuales no han sido presentados.
“Se necesita un dictamen para poder tocar una ciclovía. La pregunta es ¿tenían ese dictamen? No lo sabemos”, dijo.
Asimismo, sostuvo que la obra carecía de permisos locales y estatales: “No puedes remover la vía solo porque quieres. Aunque tengas permisos federales, es tu responsabilidad contar también con permisos locales. En este caso no tenían un solo permiso, ya lo confirmó el Ayuntamiento”, afirmó.

Ante la falta de respuestas, los habitantes decidieron cerrar la calle como medida de presión.
“Lo que están pidiendo las vecinas y vecinos de Cholul es que esa gasolinera se quede cerrada, que se vaya. Nadie quiere esa gasolinera, nadie le preguntó a la comunidad”, señaló Carrillo.
Por su parte, la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, informó que la obra se encuentra clausurada y bajo proceso administrativo. También reconoció la participación de la comunidad.
Detalló que el Ayuntamiento fue notificado el sábado sobre la tala de árboles, por lo que personal municipal acudió al sitio y confirmó el retiro de siete maculís.
La edil indicó que durante la inspección se aseguró maquinaria y se constató que la obra no contaba con permisos municipales. Además, apuntó que el permiso federal con el que se respaldaba el proyecto ya estaba vencido.

Agregó que el expediente podría derivar en sanciones de hasta 25 mil UMAs, además de la obligación de reponer la vegetación retirada.
“No nos va a temblar la mano para castigar a quien derribe nuestros árboles. Nuestra ciudad recibe altas temperaturas y necesitamos cuidarlos”, advirtió.
Finalmente, reiteró que la obra permanece suspendida y que no podrá continuar mientras siga el procedimiento administrativo en curso. Habitantes señalaron que la suspensión también estaría vinculada a un amparo promovido por la comunidad, aunque persisten dudas sobre los permisos federales del proyecto.




