Por Itzel Chan
En Mérida, una iniciativa impulsada por la joven Sofía Islas apostó por algo sencillo que se trató de cambiar hábitos de consumo desde lo cotidiano.
La campaña, llamada “Abril sin desechables”, surgió con el objetivo de incentivar a las personas a llevar su propio termo o topper para evitar el uso de plásticos de un solo uso, esos que se utilizan apenas unos minutos y que permanecen en el ambiente durante décadas.
“Imagínate cuánto te tardas tomándote tu cafecito, comiendo entre 15 minutos a media hora usando un desechable y ese se queda en el planeta Tierra incluso más de 100 años”, explicó.
Para lograrlo, Sofía construyó una red de colaboración con al menos 20 cafeterías locales en Mérida. Cada una ofreció incentivos a quienes llegaran con sus propios recipientes: desde descuentos hasta productos adicionales, como una galleta o un topping.

“La cafetería escogía la promoción que más se acomodara a ellos, porque jamás se buscó que les implicara un trabajo extra o una pérdida”, señaló.
La campaña se pensó en el marco del Día de la Tierra y con una intención más amplia para extender la conciencia ambiental más allá de una fecha simbólica.
“¿Por qué hacer algo solo por un día? Yo quise extenderlo todo el mes”, dijo.
Durante abril, los establecimientos participantes llevaron un conteo semanal de cuántas personas se sumaban a la iniciativa. La meta era dimensionar el impacto real en la reducción de desechables. Los resultados finales se darán a conocer días después del cierre de la campaña.
Además de los incentivos, la estrategia incluyó la distribución de stickers que identificaban a quienes participaban y también ofrecían beneficios en otros emprendimientos locales, desde actividades como paddleboard y buceo, hasta productos de marcas artesanales.
La propuesta también espacio a actividades paralelas con enfoque ambiental como proyecciones documentales, talleres de reciclaje, una carrera por la Tierra y un evento de clausura para recaudar fondos en apoyo a la protección de tortugas marinas en Sisal.
“No quiero que solo sea ‘lleva tu termo’. Quiero que las personas puedan acercarse más a estos temas”, explicó Sofía.

Más allá del mes de abril, la intención es que la iniciativa deje algo permanente. Sofía propuso a las cafeterías mantener los incentivos de manera indefinida, como una práctica que continúe reduciendo el uso de plásticos.
“Es otra manera de hacer las cosas. Si te acomoda, deja el incentivo para siempre”, comentó.
“Abril sin desechables” cierra este 30 de abril y busca consolidarse como un ejercicio anual que crezca con el tiempo, sumando más espacios y alcanzando incluso a grandes marcas.




