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En Yucatán defienden el territorio con arte; Sujuy Ja’, ópera maya por el agua

En Yucatán las personas han aprendido a defender el territorio con arte, así que con lengua maya, música y la escena, creadoras y comunidades están alzando la voz frente a los megaproyectos que amenazan el agua y la vida colectiva. Un ejemplo de esllo es la ópera maya Sujuy Ja’: Agua Sagrada.

En enero, la comunidad de Kanasín fue sede de esta obra de teatro-ópera creada por artistas yucatecas en colaboración con la compañía World Opera Lab, en un contexto marcado por la preocupación ante la posible instalación de una planta cervecera de Heineken, que proyecta producir 400 millones de litros de cerveza al año a partir del acuífero yucateco.

Sujuy Ja’ es una apuesta donde el arte se vuelve lenguaje político y con un guion íntegramente en lengua maya e interpretada por actrices y músicas locales, la obra forma parte del proyecto internacional Ring of our Time, que reúne a creadoras y creadores de más de 40 países para reflexionar sobre la crisis global del agua.

Bajo la dirección de Miranda Lakerveld, el elenco integrado por Socorro Loeza (Medalla Yucatán 2024), Lucero Flores, Dana Góngora, Daniela Romero, Wendy Palomeque y la productora Alex Benavides, recorre, desde el escenario, las historias del agua en la cosmovisión maya, es decir desde las primeras leyendas hasta las amenazas contemporáneas.

La narrativa recupera relatos como el de las vírgenes del cenote y el kutxa’an suum, el lazo espiritual que une a las comunidades con su territorio, para confrontar una realidad donde el agua deja de ser sagrada y se convierte en mercancía. En ese tránsito, la ópera interpela tanto a quienes hablan maya como a quienes no, apelando a una emoción compartida: la pérdida de la naturaleza y la urgencia de defenderla.

Tras la función, el escenario se extendió al diálogo comunitario. En un tsíikbal (conversación colectiva), artistas, ejidatarios y miembros de la Asamblea por el Agua y el Territorio compartieron reflexiones sobre el despojo y la organización comunitaria. Juan, ejidatario de Kanasín, denunció:

“Han deteriorado mucho a nuestro ejido. Mucha gente sabe que los mayeros de Kanasín no saben leer y en su momento estas personas, abogados, se han aprovechado. Yo ando luchando con todos los compañeros para dejar de estar engañado, recibiendo migajas. Podemos recuperar nuestras tierras”.

También señaló que no existe claridad sobre cuántas hectáreas han sido afectadas por el proyecto cervecero ni evidencia de una asamblea ejidal legítima que lo avale.

“El arte es una forma muy poderosa de conectar con las personas. Sujuy Ja’ relata cómo el agua, de ser algo sagrado vinculado a la vida, termina por convertirse en un recurso que se puede conquistar. Esta obra no es solo una actuación, es un canto a la defensa”, indicaron integrantes de la Asamblea por el Agua y el Territorio.

La ópera ha sido presentada previamente en el Festival de Holanda, así como en Irak e Indonesia. Sin embargo, su presentación en Kanasín adquiere un sentido particular por todas las amenazas que enfrenta la comunidad en torno a su recurso vital. Sujuy Ja’ reafirma que en Yucatán la creación artística no se separa de la vida comunitaria y que el agua, antes que un insumo industrial, sigue siendo un bien sagrado que se defiende.

Fotos: Katia Rejón.