Ventanas Rotas Blanco_1

Colectivas y activistas visibilizan otras formas de amar en Yucatán

En el marco de la Marcha de la Diversidad Sexual realizada este fin de semana en Mérida, personas y colectivas que promueven la diversidad relacional hicieron un llamado a reconocer las múltiples formas en las que las personas construyen vínculos afectivos, más allá de los modelos tradicionales de pareja y familia.

A través de un pronunciamiento público, señalaron que las luchas por la diversidad no se limitan a las identidades sexo-genéricas, sino que también abarcan las distintas formas en que las personas deciden relacionarse desde la libertad, la autonomía, el consentimiento y los cuidados.

Las y los participantes cuestionaron la idea de que la monogamia sea la única forma legítima, sana o válida de construir relaciones afectivas. En su posicionamiento afirmaron que históricamente se ha promovido un modelo basado en la exclusividad y la jerarquía como única expresión aceptada del amor, mientras que otras experiencias han sido invisibilizadas, ridiculizadas o estigmatizadas.

Entre estas formas de relación mencionaron las relaciones abiertas, el poliamor, la anarquía relacional, la agamia, las relaciones swinger y las redes afectivas comunitarias, así como las relaciones monógamas elegidas libremente. Aclararon que su crítica no está dirigida a quienes deciden vivir relaciones monógamas, sino a la imposición social de un único modelo relacional.

“Cuando una sociedad establece que solo ciertos vínculos son válidos, también produce exclusión, miedo, dolor, violencia y precarización emocional”, expresaron durante la lectura del pronunciamiento.

Las personas participantes sostuvieron que la diversidad relacional busca cuestionar las ideas que vinculan el amor con la posesión, el control o la exclusividad obligatoria, y propusieron construir relaciones basadas en la autonomía, la responsabilidad afectiva y el consentimiento.

Asimismo, vincularon esta discusión con las luchas feministas, antipatriarcales, anticapitalistas, sexodisidentes y decoloniales, al considerar que las normas tradicionales sobre el amor y la familia han servido históricamente para sostener estructuras de desigualdad y control sobre los cuerpos y las sexualidades.

Como parte de sus demandas, solicitaron espacios seguros para hablar de diversidad relacional sin estigmas ni violencia, así como reconocimiento social para las distintas formas de construir afectos, cuidados y comunidad.

“Hoy, desde Yucatán y en el marco de la Marcha de la Diversidad Sexual, afirmamos que nuestros vínculos existen, resisten y también forman parte de las luchas por la libertad y la dignidad humana”, concluyeron.

Las y los activistas señalaron que defender la diversidad implica también defender el derecho de cada persona a decidir cómo amar, cómo vincularse y cómo construir comunidad, sin que un sistema imponga una única manera legítima de relacionarse.

Copyright ©2022 Todos los derechos reservados | Ventanas Rotas