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Feminicidios y violencia familiar vuelven a sacudir Yucatán

Colectivas exigen justicia y dejar de responsabilizar a las madres

Por Itzel Chan

La violencia contra las mujeres y las niñeces volvió a estremecer a Yucatán esta semana, en medio de una serie de casos que han generado preocupación social y cuestionamientos sobre la capacidad institucional para prevenir la violencia feminicida.

Uno de los hechos más graves ocurrió en el fraccionamiento Real Montejo, al norte de Mérida. De acuerdo con información difundida públicamente, S.N.V.G.S., de 42 años, fue víctima de feminicidio presuntamente a manos de su pareja, identificado como A.S.T., de 50 años.

En el mismo ataque, una adolescente de 14 años y una niña de 8 (hijas de la víctima) resultaron gravemente heridas. Posteriormente, el agresor se suicidó.

La organización Yucatán Feminicida confirmó la identidad de las víctimas y señaló que ambas menores permanecen hospitalizadas en estado grave tras la agresión ocurrida dentro de un domicilio particular.

El caso provocó indignación y reacciones en redes sociales, particularmente por los señalamientos dirigidos hacia la madre de las menores, una narrativa que diversas voces han cuestionado por revictimizar a una mujer que también fue víctima de violencia extrema.

Las reflexiones surgieron también ante versiones que apuntan a que la agresión ocurrió cuando la mujer intentó defender a una de sus hijas de una situación de abuso.

Colectivas y personas usuarias han insistido en que la violencia contra las niñeces no puede seguir analizándose únicamente desde la responsabilidad individual de las madres, sino desde una perspectiva estructural que reconozca cómo operan las dinámicas de violencia familiar, manipulación y abuso dentro de los hogares.

La colectiva Yucatán Feminicida recordó además que, de acuerdo con la fracción X del artículo 5 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado de Yucatán, las víctimas tienen derecho a la reparación integral de los daños sufridos, aun cuando el agresor haya cometido suicidio.

“Exigimos a las autoridades que cumplan con lo establecido en la Ley y les recordamos que siguen fallando en su labor de prevenir la violencia contra las mujeres en el estado”, señaló la organización.

A este contexto se suma otro hecho reciente ocurrido en la colonia San José Tecoh el día 27 de mayo, en Mérida, donde una mujer fue localizada sin vida dentro de un predio. La Secretaría de Seguridad Pública informó que, tras un operativo en la zona, un hombre fue detenido por su presunta participación en el caso.

Este 28 de mayo, se reportó otro intento de feminicidio, pues una mujer resultó herida por disparo de arma de fuego en el fraccionamiento Las Américas.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó que agentes y paramédicos acudieron al sitio tras un reporte recibido a través del número de emergencias 9-1-1.

La víctima fue trasladada a un hospital para recibir atención médica, mientras agentes de investigación de la SSP y la Fiscalía General del Estado realizan diligencias para esclarecer lo ocurrido y ubicar a quien pudiera estar relacionado con el caso. Aunque las autoridades no han confirmado la tipificación del delito, el hecho comenzó a ser señalado públicamente como un posible caso de violencia feminicida, en medio de una semana marcada por múltiples agresiones contra mujeres en Mérida.

Aunque las autoridades mantienen abiertas las investigaciones, ambos hechos volvieron a colocar sobre la mesa la preocupación por la violencia feminicida y familiar en Yucatán.

En meses recientes, colectivas y organizaciones han advertido sobre la necesidad de fortalecer mecanismos de prevención, atención y protección para mujeres y niñeces, especialmente frente a contextos de violencia dentro de los hogares.

Y es que en efecto, debemos procurar siempre el cuidado y la protección de las niñeces, pero esa responsabilidad no puede recaer únicamente sobre las madres. Es una responsabilidad colectiva, desde la comunidad y las instituciones.

Los recientes casos han reabierto una discusión incómoda pero urgente: cómo la violencia familiar sigue ocurriendo dentro de espacios atravesados por la confianza y cómo, frente al dolor, la conversación pública suele volcarse primero sobre las mujeres víctimas antes que sobre los agresores y las fallas institucionales para prevenir la violencia.

Mientras las investigaciones continúan, colectivos y ciudadanía exigen justicia para las víctimas, atención integral para las menores sobrevivientes y acciones reales para frenar la violencia contra mujeres y niñas en Yucatán.

Estos casos se suman al primer hecho de feminicidio ocurrió en marzo pasado en el municipio de Tecoh, donde un hombre asesinó a una niña de tres años, quien también era su hijastra.

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